lunes, 31 de diciembre de 2012

Disyuntivas.

Existen dos clases de hombres.

Están los caballeritos de camino al lado izquierdo del cráneo, con cabellos engominados, pantalones planchados con quiebre al medio, zapatos lustrosos, ego infinito, amor por la pasividad y una infindad de cuestiones que realmente ignoro y dudo poder llegar a conocer.

En la otra esquina estamos los desaliñados, los boca sucia, los impresentables.

¿Querés estabilidad, felicidad y una familia de cinco (un par de hipotecas y una vida feliz al lado de un enclosetado)? Pues en ese caso ahí están ellos que son mayoría.

¿Querés momentos raros y aleatorios? Acá estoy tratando de vivir intensamente junto con los de mi clase.

Carta para mi primer amor.

Fría luz amarilla.

Oscuridad cortada por tu preciosa luz.

Sabés que te he admirado siempre.

Esa enferma obsesión de tener un hijo poeta hizo que te recitara letras que no comprendí, que te dedicara uno de mis más grandes ridículos y que recuerde por siempre mi diminuta existencia tratando de articular rimas ingeniosas en honor a tu naturaleza cósmica y satelital.

En el final de este calendario gregoriano te veo de frente. 

La carretera es infinita pensando en besos, luz, amor, compañía y fría luminosidad, me encanta verte así sin importar si estás amarilla, azulada o platinada.

Siempre dirigiste mis pasos, mi frenesí, mis errores y mis mejores historias. 

Aquel lejano beso bajo tu luz, ese viejo y enfermo amor con quien compartíamos esa afinidad hacia vos, aquella noche fría frente un lago donde fuiste testigo de mis lágrimas de paz. Sabés que mi naturaleza nocturna dictaminó que siempre estaremos juntos mientras esta piltrafa de vida terrenal no me permita emprender el viaje cósmico a tus frías y grises dunas.

Me marcaste tanto que quiero una mujer como vos; nueva, redondita, llena, creciente y menguante, de ojos enormes, con marcas visibles que la hagan única, como vos.

Te dejo estas líneas simplonas bañadas con tu amarilla luz para que siempre recordés a aquel niño de seis años que declamaba con pasión: "¿Qué tendrá la luna cuándo está sola?"

jueves, 20 de diciembre de 2012

sesentones.

La rockola vomitando frenéticamente musicón de Chepe Chepe empezó a marcar el inicio del fin de la dignidad de los tres viejos tigres. Los envases de vidrio marrón fueron atiborrando la mesa, los platitos plásticos con carne de dudosa procedencia fueron sustituyendo las bolsitas con manías y las tapitas con sal de paloma, todos unos derrochadores los hijueputas de la tercera edad.

Haciendo un recorrido por los grandes éxitos de cuanto cantante depresivo de décadas pasadas podás imaginar, por los recuerdos de las viejas caseras, de las riñas juveniles y las movidas corruptas de su paso efímero por la política provinciana fueron perdiendo los pudores y se abrieron frente el joven intruso.

Pobres ancianos aciagos pensaba mientras musité comentarios de aprobación tan falsos como vos. Noté que la convivencia intergeneracional no sirve para unificar, no funciona para fraternizar, no funciona simplemente. Existen brechas tan grandes que ni el mismo amor por la decadencia pueden unificar.

Pensé que tal vez nuestras diferencias nos hacen similares por razón de la tristeza pero no, simplemente no, el diablo es diablo y punto pero el viejo es viejo y ese ya es un punto a su favor, su vejez, su falta de fuerza, su desgracia, su lógica pusilánime, su vicio añejo, su tristeza, su experiencia, simplemente su vejez.

Harto de escuchar tanta historia repetida me levanto y altero el orden natural de las cosas manoseando la rockola y regreso a mi lugar frente el más endeble de los tres tristes tigres ancianos y lo veo llorar y en ese momento entendí que me ya era uno de ellos pero no me transformé porque siempre he sido decadente y de corazón triste. Sus acompañantes lo tomaron de la mano y le recordaban que no fue un mal esposo para su muerta.

"No te ahueves vos, siempre fuiste buen esposo", "Tranquilo mano si todos tienen caseras, eso no te hace mal hombre", "Hay ya vas vos lastimándote, no sos el primero ni el último en tener hijos de patio", "Nombre vos ya dejá de mortficarte que tenés doce años con tu casera, llevátela a tu casa y se feliz con ella" Mientras los dos aleros vomitaban eseñanza de vida medtaba que hacer al respecto. Terminé mi vaso y no tuve más remedio que partirle la cara al viejo más triste de los tristes para que llore por su esposa fallecida, por sus malas decisiones y que al día siguiente se vea el hocico partido y que la cicatriz que le regalé le recuerde por siempre cuanto lloró ese día y acepte que si fue un hijo de la gran puta, que actúo mal y que de malos amigos y aduladores está empedrado el camino a la más severa depresión.

domingo, 10 de abril de 2011

Basuras


Y ahí estaban los siete hijos de puta, recibiendo el sol de frente. Caminando entre sonoras carcajadas, árboles, miedos, represiones y automóviles ochenteros se jactan de ser mierda libre, pero mierda al final de cuentas…

Ilusos jovenzuelos caminan cuidando sus pasos y esquivando las miradas, escondiendo sus ojos rojovidriosomariguaneados. La amarga sonrisa que proyectaban era el ingrediente perfecto para una delación, para una traición, para una burla al uniformado.

Miserable alegría la de los siete hijos de la gran puta, caminan y pululan, solo fuman marihuana y fantasean con damas blancas más amargas que su corazón. Hermosos marihuanos pobres en discernimiento pero millonarios de ilusión.

Comemierdas por naturaleza.

Soy humano, soy una mierda, una mierda social y comercial.

Quiero a quien me quiere, quiero a quien quiero querer. Alimentadores de ego me rodean (amigos, pareja, putas, etc) y me mantienen a flote.

La metralla de verdad apaga al más fuerte amor.

Nos embriagamos lamiendo heridas ajenas, esperando cuidados extraños para la propia llaga.

Y ahora que prefiero preocuparme por mis heridas, no queda nada (más que mi paranoia) de que aferrarme.

Nunca nadie fue, es o será especial, solo supo hacerse querer con las movidas indicadas en las tragedias adecuadas.

Quiero

La lluvia trae consigo las reminiscencias.

Quiero escabullirme de mi mismo, quiero sentir tus labios en mi espalda, tus dedos jugar con el gato y la flor.

Quiero embriagarme con el aroma de tus cabellos y con tus pendejadas. Quiero sentir tu amor, quiero volver a quererte estrellar la cabeza contra el cristal de tus ventanas.

Mientras.

Partí de nuevo. Quedose atrás el cúmulo de mugre y dolor que producí.

Libras de culpa al por mayor, gritó un señor. Como cualquier fanático del drama, acepté su oferta sin chistar.

Con los labios manchados de otra, te vuelvo a recordar. Los dedos arrugados me recuerdan que no solo de perversión vive el joven. Afirmo de la misma forma que tampoco puedo vivir de amor, cariño y comprensión.

Despierto como autómata, hago lo que tengo que hacer, me revuelco con quien me tengo que revolcar, enamoro a quien tenga que enamorar, pero sigo recordando a quien no tengo que recordar.

Me jure no volverte a involucrar en mis letras, en mi mundo y mi pasión, mentí como lo he hecho muchas veces. Veo mis faltas y grito al mundo, que soy demasiado libre para estar con vos pero demasiado codependiente para estar conmigo por siempre. Mientras no encuentre tu reemplazo seguiré jugando a hijueputear.

sábado, 26 de febrero de 2011

Tus últimas letras I.

Siempre inicio con interrogantes, ya no. Hoy iniciamos con negativas masoquistas.

No tenés el monopolio de mi placer sexual (primer dardo envenenado).

Lacónico, no te busco para coger, no te busco para que me besés, no te busco por perversión, que ya todos sabemos que de eso careces (primer halago, supongo).

Te busco por esa cálida sonrisa que me recuerda que después de todo no soy “tan pura” mierda. Te busco por esos apretones de manos que reflejan amor, te busco por esos susurros que me animan ha no desmayar. Me voy como vine, por la puerta de atrás, me voy como vine, enredado en otras faldas y manchando todo a mi paso.

Que faltó algo acá y un poco allá, ya me la pela. Cierro los puños, tiembla la voz, caen las miradas, líquidos que van rodando.

Nunca quisimos lo mismo, nunca. Solo nos acompañamos, nos repartimos las tristezas, nos cargamos hombro a hombro cuando más nos necesitamos, ¿pero acaso eso no es lo que las demás putas llaman amor?

Mis ausencias al fin te cansaron, mis constantes desapariciones. Esos momentos donde te abandoné, si, esos momentos cuando me fuí de putas.

Hoy regreso buscando premio alguno que se que no recibiré. Aparezco como el paladín del corazón (de segunda mano). Me voy, me voy.

Gracias, supongo.

jueves, 6 de enero de 2011

César Brañas.
  • Con que amor besaba a su mujer, como si fuera ajena.
  • Quisiera ser el historiador de tus errores, el novelista de tus caídas.
  • Sacaré una moral de mis vicios, una filosofía de mis errores, una religión de mis incertidumbres. Quisiera sacar, no se de donde, una fuerza sonriente para recibir a la muerte cuando tenga a bien venir.
  • Como la amaba, pensé, provisionalmente, ahorcarla.
  • Sus faltas de ortografía eran encantadoras. Signos radiográficos de su cabecita llena de pájaros.
  • Cuanto más insoportable resultes, más te envidiarán.
  • Portas un arma, eres un asesino en potencia. Derribas un árbol, y no te sientes asesino. Matas un animal, y te ufanas. La conciencia, pues, es una complaciente elasticidad.
Fragmentos de un gran escritor guatemalteco del siglo XX.

Te recordé y te lamenté.

Con el rostro iluminado por una mísera e infima pantalla, saco memorias del armario de los recuerdos a medio sanar.

Leo insistentemente tus líneas, trato de encontrar mensajes inequivocos de nuestra codependencia.

Te recuerdo, te extraño y te lamento.

Imagínote desparramada en tu cama, con la mirada fijada en el techo blanco que nos vio revolcarnos con furia de adolecentes pueriles. Evoco tu aroma y tu voz ordenando que no vuelva a abandonar el lecho de amor que jugamos a construir y mantener.

No te quiero olvidar, pero en realidad te tengo que dejar de recordar. Tenemos media vida para hijueputear más corazones. Fue un verdadero gusto amarte.

2010

Querido dos mil diez:

El motivo de la presente es manifestarte que te desempeñaste muy bien. Fuiste un muy buen año y por motivo que te estás muriendo te remito la presente.

Iniciaste como cualquier otro año de mierda y fuiste empeorando. Pasé el primer tercio de tu vida con ataques de paranoia y fuertes agresiones del Código Civil hacia mi persona. Fuiste un verdadero hijo de puta en ese entonces, pero, entiendo que tenías que marcar tu territorio. Me trajiste la peor semana santa de mi vida, el peor asueto. Sufrí lo mismo que jesucristo hace dos mil diez años. Pero, como no hay dos glorias juntas, tampoco hay miserias demasiado largas. El producto de mi desgracia fue una de las alegrías más vanas, plásticas, superficiales y alimentadora de ego que he tenido en mi vida. ¡GANÉ! fue lo que grite al salir del hijueputa cubículo. Tres juristas me hicieron la vida un infierno y me llevaron al cielo, todo en tres horas y media. Al final de ese momento épico de alegría, cuando me dicen que estoy capacitado para ser notario inició la etapa auto destructiva y deliciosa de la celebración. Nunca había hijueputeado tanto, nunca me había sentido tan hermosamente feliz, sin necesidad de drogas, alcohol o eros. Entregado completamente en los brazos de la pereza decido que ya es momento de dormir solo. Por eso y muchas cosas más que forman este todo, te digo que fuiste agridulcemente hermoso, como todo lo delicioso en esta vida. Espero que tu hermano menor me traiga otro examen técnico profesional, una tesis y una toga que me acredite finalmente como profesional en miseria y licenciado en ciencias fracasadas

Mala suerte y mujeres de escándalo.

Con los ojos entrecerrado te veo, me deleito con tu cara de gata. Y que bien que le hacés honor a tus rasgos felinos, no te dejás atrapar. Ese flirt extraño que juega a entretenerme me confunde y como me divierte.
Y la historia se repite, representás lo que no soy, lo que no quiero ser, lo que jamás seré pero por momentos puedo fingir. ¿Pero que puedo hacer aparte de dejar de pendejear?.
Cuando la razón se nubla y acepta que esto no trae nada bueno, no queda otra alternativa que dejarse arrastrar por ese infame placer.
Me inyectás lo que me falta y eso hace que por momentos quiera hundirme en tus encantos y en momentos muy parecidos quiera encerrarte en una casa vacía para que nadie más sufra con tu escándalo.
Divina mujer amante de la luz, vivís de los reflectores y el escándalo, lastimosamente y aunque quiera canjear la poca dignidad que me queda, creo que mejor paso de este negocio. Existen códigos internos de vida que no puedo (ni quiero) variar y la verdad me da mucha pereza alimentar egos superfluos…

lunes, 15 de noviembre de 2010

Lunes, inicio de semana.

Una ducha fría logran sacar los fantasmas que visitan la noche de mi corazón.
Salto sudado de la cama e increíblemente me lamento y congratulo que todo fue un sueño. Veo mis manos, la extensión de mi futuro, el pan que deglutiré. Avanzo y suena música hermosa para matutinear.

Caen las gotas frías y despierta el cabrón malnacido que solo piensa en el. Te beso María para olvidarme de la miseria que esta mañana junto con el agua fría te llevás. Espero entendás Mariita que esto algún día tendrá que acabar.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Chochosidades.

¿Pues, que te diré corazón?

Te diré verdades, puras mamarrachadas que se tu corazoncito entenderá y apreciará.

Prometo cosas que nunca cumplo o las “termino” a la mitad, regalo cariños más facilmente de lo que me gustaría pero el amor que guardo en el corazón no sale ni a putas.

Sueño con abrazos delicados, besos con dulce sabor, caricias que solo vos me sabés dar.

Me pierdo en puras chochosidades, en pura basura y pierdo el camino intencionalmente, al retomarlo siento que han pasado miles de años desde la última vez que te disfrute en mi habitación. Pero no todo es sexo, no todo es placer.

No se que extrañar. No se si extrañár tu neurosis y los miedos irracionales de mi hijueputez o extrañar la comprensión y esas ganas de amar que solo vos lográs sacar de mi recien estrenado corazón.

Extraño la niña que habla con voz rasposa, lo rosa de tus mejillas, tu ínfimo labio superior, tu inocencia en determinados temas que contrasta con la puta que sabés ser. Extraño todo eso y más. Extraño saber que sos infantil pero no tenés ni un pelo de pendeja. Daría cualquier cosa por volver a verte desnuda en mi habitación, sudada, segura de si misma y bien cogida como el dios en el que no creo manda.

Espero que esta dosis de verdad no te moleste y si te molesta que me recriminés después de besarme suave y tiernamente después de quitarme la ropa.

#soyunamierda.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Sorrow.

Te regalo los besos que no te he dado, los besos que le he negado a las demás, las caricias que me he propinado en tu ausencia, los enojos que han surgido sentado junto a mi miseria, las alegrías que la compañía barata y el alcohol me producen, los besos que he dado de mala gana, los recuerdos tristes que me prodiga el amor, las falencias que recien encontré. Te regalo todo esto y más porque no hay nada más característico que alguien como yo pueda regalar.

Te regalo este cuento y te regalo mis miedos, mis inseguridades y silencios.
Prometí darte el cuento más hermoso que pudiera escribir pero mentí. Por eso te regalo esta porquería que es lo único que logró salir.

Espero lo podás entender y disfrutar leyendolo sobre mi hombro un día de esos en los que nos gustaba fornicar después de llorar.


#soyunamierda.