jueves, 6 de enero de 2011

César Brañas.
  • Con que amor besaba a su mujer, como si fuera ajena.
  • Quisiera ser el historiador de tus errores, el novelista de tus caídas.
  • Sacaré una moral de mis vicios, una filosofía de mis errores, una religión de mis incertidumbres. Quisiera sacar, no se de donde, una fuerza sonriente para recibir a la muerte cuando tenga a bien venir.
  • Como la amaba, pensé, provisionalmente, ahorcarla.
  • Sus faltas de ortografía eran encantadoras. Signos radiográficos de su cabecita llena de pájaros.
  • Cuanto más insoportable resultes, más te envidiarán.
  • Portas un arma, eres un asesino en potencia. Derribas un árbol, y no te sientes asesino. Matas un animal, y te ufanas. La conciencia, pues, es una complaciente elasticidad.
Fragmentos de un gran escritor guatemalteco del siglo XX.

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