lunes, 31 de diciembre de 2012

Principio de contradictorio.


Todo se resume en preocupaciones y lamentos. Caemos lentamente. El letargo se apodera del ambiente, sedado de la realidad, debo estar.
Preocupaciones crónicas, paranoia constante, temblores y miradas furtivas. Lamentaciones aderezadas de hipótesis masoquistas de índole carnal. Abril, jodido abril, me estás robando un mes de vida, vida que después desearé. Alimentemos egos si queremos sobrevivir.
Traicionemos las principales premisas del yo. 

Que revienten las agujas de la medición, que reviente todo. 

¡Vámonos a la mierda de una vez!

Simplemente no creo que lleguemos a los treinta. No lo imagino, fallará el físico o el metafísico (Ni endeble, ni Caicedezco). Ahorrémonos tanta mierda y apliquemos la celeridad procesal. 
¿Y si me dan ganas de seguir? ¿Estaremos demasiado avanzados para dar marcha atrás? Físico o Metafísico, cara o cruz, uno será. Oh deleitable y hermoso azar, se, me soprenderás.
(¿Escribir como ejercicio? ¡Que va! Cuando sea rutina, se acabó lo bonito.)

capsulita


Aderezos agridulces para tu diario vivir. Abriendo portones sellados, encuentro formas de torturas empolvadas. Hermosas gráficas que aparejan formas extrañas de amar.
Cápsulas de tiempo, guardaditos de recuerdos, cajitas de corazón

Fórmulas "ecuánimes" de resolución de conflictos. Marzo de 2011


Perdí dos veces el mismo día. Hundido quedé, herido salí.
Fórmulas ecuánimes de hijueputismo, controversias dirimidas con llamadas de media hora. Salen las letras, se acaban las gracias cuando nacen los versos.
Te escucho y siento que te tengo al lado parasiempre, te veo y te disfruto. Te quiero conocer y así reafirmar lo que se que siento por vos. No es un secreto mi extraña afición por el terrorismo emocional, la misantropía y el canje de eros y quisiera lamentarlo pero no puedo, sería mentirme a mi mismo. Lamento no ser ese sol que querés que sea, no ser ese figurín que se peina con raya al lado (las rayas van en la nariz).
Reprocho los alegrones, las calentadas de cabeza, la enfermedad visceral de la inseguridad, la ignorancia y el sobreproteccionismo. Soy una mala persona, una mala persona que te lee, siente y ama. Tenés primacía para gobernar en mi corazón, lo sabés, solo aprendela a administrar.
#somosunamierda

Desnudé el alma un cinco de mayo de 2011.


Ya no hay nada por hacer, todos los espacios sucios fueron pintados. 
La mugre fue cubierta por mucho maquillaje metafisicohijueputezcodeterceracategoría.
No puedo engañar ni al más nuevo, es evidente el asunto, todo es una mierda, porque asi lo queremos. Somos producto de fantasías culeras que nos alejan de quien en realidad somos.
Dejo de engañar a cada uno de los hijueputas que he inventado en mi, vámonos a la verga dijo el más sombrio, pensante y apaleado de los tres. 

07 de mayo de 2011

Pues sentado con la boca caliente leo los gráficos que adornan mis relucientes paredes. Tengo un bote de tu loción al lado de la mía (lo dejaste la última que nos revolcamos como cerdos), para que al menos puedan estar juntas nuestras feromonas. Me fuí y quise regresar, solo los idiotas por naturaleza nos vamos sin ser echados y regresamos sin ser llamados. La pena es grande, la frustración total, existen personas que nacen para perder, espero lo mío no sea así y sea una racha demasiado negativa y extensa nada más. Te suple el delicioso alcohol, la reconfortante marihuana, la fiesta y una que otra estúpida que le gusta regalarse. No me lees, lo se, por eso te digo que por estos rumbos, todo se cae a pedazos.

Otra carta de despedida. (Fornicio)


Mojarme los dedos en otro fundo pensando en vos, como ejercicio amatorio autodestructivo. Besar labios recordando tu aroma como preámbulo de la muerte. Quitar pantaletas nuevas como tortura al compararlas con las tuyas. Eviar mensajes reciclados como pérdida de interes del amor. Se pierden las ganas de amar, se pierde la necesidad de cuidar y lo único que queda son las ganas de fornicar. 
Reguemos nuestros jardines con agüita salada. Leamos las lamentaciones en palco de lujo. Avanzá, avanzá, avanzá, seguí y crece (pero ojalá y volteés que yo me encargaré de retornarte a tu camino), que yo me tomaré la tarea de documentar la miseria.

Regalados para desnudar(se)


El cerebro maquina rápidamente técnicas pseudo seductoras para meterte a mi cama. Para arrancarte cada uno de los trapos que tapan tu inmoral cuerpo. Se regalan desnudos, ofrecemos orgías y festivales paganos. 
Soy un esclavo de la entrepierna, adicto al placer, maldito dependiente. 
Mentimos, nos dejamos llevar, nos vemos para interactuar esta vez en tu habitación. Habitáculos pintados de blanco con manchas de humedad en el techo.
¡Que viva la calentura! Arenguemos y fomentemos el ejercicio del pecado capital favorito de la media. Apoyemos la lujuria de los doble morales que fingen castidad. Cojamos en nombre de ellos. Juguemos hasta que el cuerpo duela, cuando el priapismo dejé de ser divertido.  

Despertar y dormir más.


Las mejores letras salen al azar, de eventos aleatorios y consecuentes bromas del yo interno.
Piel lisa y tersa, pura como la droga menos adulterada. Sonrisa decadente, mirada penetrante que juega a ser inocente, figura que revienta la mente más pulcra. Así te ví mientras me revolcaba en mi cama. Vos a miles de kilómetros, enamorándote más y más y yo acá fantaseandote más y más con las manos en posición censurable.
Aroma dulce, delicado y soñador que le gusta jugar con mi esencia fuerte, penetrante y áspera. Diferentes, que se fantasean frente el monitor.
Voz dulce que se queja de durar dudando, corazón caramelizado de anonimato y privacidad. Sabés o al menos sospechás que por estos rumbos se te quiere desnudar y apreciar encerradita en mis paredes manchadas de frases absurdas. Olvidate del amor, el amor no te dará nada más que las dudas que te asaltan anunciando el inicio del final, dejá de amar y dejate lujurear. 
Tengamos esa hermosa danza, amalgamando nuestros aromas diferentes y característicos para que así muera una nebulosa por culpa del derroche de placer. 
Un gusto verla brevemente en mis sueños sucios, me estimada señorita.

...

De quien menos había sospechado era de si mismo, ¿como podés hacerte tanto daño sin siquiera quererlo y peor aún, siquiera recordarlo? Al verse en el espejo, entendió su extraña facilidad para ser un hijo de puta. No es algo que quisiera, mucho menos algo que deseara, pero como dicen las abuelitas por ahí; Dedicate a lo que se te facilite. Contra dicho juicio de valor no caben impugnaciones ni revisiones, solo lapidarios sentimientos de congoja. Pues no tengo otro camino que dedicarme a ese extraño y poco comprendido arte del terrorismo emocional, díjose sin dudar lamentándose por última vez.

Compañías divertidas

Llegaron de repente y sin aviso, su presencia era fuerte y un poco molesta para los demás, no importó. 

Se vieron a los ojos, planearon sistemáticamente la mecánica y sus víctimas. 


Conforme todos se atragantaban  sus delicadas viandas y perfeccionaban el arte del Hedonismo, la hermosa S cabildeó con la delicada L que tenían que corromper al pobre y desdichado P. 


Todo fue una enorme componenda de esas hermosas putas y el taimado hombrecito tímido e inseguro quedó como otra víctima más de las letales circunstancias. 


Pobre Pudor, cambio de color cuando notó su nueva afición al sexo grupal gracias al sensual y delicado baile de Lujuria y Seduccón.

Inocentes preguntitas con lógica respuesta.


Disfruto iniciar mis relatos con interrogantes, para tratar de desenmarañar toda la la mierda que tengo anudada en el tórax. Lo medité mucho, lo esperé y lo aguanté. Todo lo que mal inicia, mal termina, no podemos engañar multitudes fingiendo sonrisas nada más. 
Lo siento señorita, no puedo mentir, no puedo negarle que la quiero a mi lado, que quiero llenar mi nariz de su suave y tímido aroma. ¿Porqué no puedo decirle que no, aún sabiendo que solo juega conmigo? ¿Acaso seré muy débil ( o dependiente)? ¿Como puedo hacer para borrarle poco a poco su rastro en mi vida? ¿Sería viable dilapidar la billetera, llenar el coco de coca, darle trabajo al hígado con cantidades infames de alcohol, agarrar huevos y matarla de una buena puta vez? ¿Será todo esto una cagada del karma? ¿Son señales de mi demencia y desprecio por la vida y lo risueño? ¿Porqué después de estos encuentros usted se encuentra incólume, mientras yo le grito al cielo que me lleve en un arrebatamiento? 
Tantas interrogantes, tanta basura por sacar, tantas letras por vomitar. Señorita, creo que en este momento la mejor decisión que podemos tomar es volvernos a ignorar.

Lamentablemente


Lamentablemente no soy hermanita de la caridad, no tengo un alma llena de felicidad, soy un desgraciado resentido.
Lamento no poder derrochar amor y ternura, lamento no ser ese hijo de puta feliz que todos los amantes de dios quieren ser.
Si, soy un maldito amargado, un desgraciado que odia recibir visitas, el infeliz que prefiera pasar tirado frente el televisor viendo futbol, harto de tanto humo de marihuana que ir a un maldito centro comercial.
Lo siento queridos amiguitos, no soy un pan de dios, soy un maldito marihuano, amante del vicio y hermanado íntimamente con la pereza y lujuria.  
Odio salir de mi cascarón, odio tener que poner una sonrisa tan falsa como billete de monopoly.
Lamento tener que decir esto, pero no puedo desearle alegría y felicidad a todos los pusilánimes que me rodean, al contrario, les deseo peste y desolación en sus alegres corazoncitos.

¿Te veniste?


Fijo mi mirada en lo que por un momento fuiste.
Te digo clara y directamente que sos una puta, una mujer desgraciada y una drogodependiente. Nunca pensé que mis halagos fueran a enamorarte más de mi.
Me enamoré de tu falta de vida, de tus odios y fobias. Rindo culto a tu mirada cansada, a tus manos maliciosas que saben regalar placer, sos mujer.
Nada pudo enamorarme más que tu apatía e indiferencia por lo lozano y fresco. Sabés que sos fábrica de vida y que tenés un don por crear y me encanta realmente que lo negués. Pudiendo crear te dedicás a destruir, Imposible encontrar forma más hermosa de gritar tu libertad. Verte inhala fiesta, destruir tu vida y las de tus satélites me quitó varios suspiros del corazón.
Me encanta que seas una maldita desgraciada, lo sabés y no podés disimular el placer que mi admiración te genera.
Si, si, si, me quedo corto adornando tu maldito ego. Porque como decís, nunca nadie está servido ni se tiene suficiente.

Decime.


No se esbozar sonrisas, no se recibir halagos, no se como dejar de desconfiar.
No soy infeliz, solo soy yo, solo soy un amargo, un pequeño punto amargo rodeado de ignorancia y felicidad plastificada.
No recuerdo la sensación de felicidad plena y alegría duradera, no, no lo recuerdo.
¿Que se siente estar rebosante de calidez? Explicámelo, decime, que se siente, porque yo no lo recuerdo.
¿Que se siente caminar y tener el sol de frente y sonreír? ¿Que se siente esperar algo con ansias supinas? ¿Que se siente caminar tomados de la mano y con una sonrisa enorme? ¿Que se siente querer vivir hasta los cien años? ¿Que se siente tener esperanza en que todo mejorará?