Pensó que su vida se exprimía despues de eyacular.
Eran ríos de agua viva los que manaban de su entrepierna. Ya estaba vacio.
Su sexo se escondía en su pelambre habitual despues de tremenda faena.
Entre cortos besos, abrazos pegajosos y divagaciones ambos peinaron su pubis y lo llenaron de placer.
Ambos notaron el desastre del día en su ring sexual. Ignorarlo era lo mejor. Cerrar los ojos y seguir el camino del placer era sin duda su única opción.
Entregar ciega y fúricamente fluidos y caricias extremas era lo único que quedaba por hacer.
Durante el transcurso de la recarga sexual sin saberlo ambos pensaron que retardar su vorágine fue una decisión sabia ya que hizo madurar poco a poco las parafílias de los dos.
Un leve conversatorio post amatorio pone fin a su anécdota infeliz. Y así ella sintio satisfacción total al recoger sus ropas y temores. Estaba llena de placer carnal y eso mitigaba el ardor vaginal. Se sintió satisfecha despues de tan oscuro y enfermo frenesí sexual y entendio que mientrás más enfermo se coge mejor.
que buena y que enferma. sin duda un digno seguidor de Baudelaire y de Donati Alfonsi Francois.
ResponderEliminarSefiroth
Espacios Perdidos
El sexo en cuanto mas shuco, mas rico dicen por ahi hahaha. Buenisimo, segui asi.
ResponderEliminarSalud!!! besos y abrazos mi parafilico ciber amigo ;)
ResponderEliminarAnA eMe